Las orugas de los vehículos de transporte también tienen sus propias ventajas, como la baja exigencia de superficie de la carretera, un buen rendimiento todoterreno y la protección que ofrecen. Para solucionar el problema de los daños en los vehículos de orugas, se empezaron a realizar modificaciones en las mismas. Por ejemplo, la oruga de acero original se sustituyó por una de caucho, lo que no solo reduce considerablemente los daños, sino que también cumple otras funciones.